jueves, 20 de septiembre de 2012

Seguro de Incapacidad

Seguro de Incapacidad

Los acontecimientos imprevistos suceden todos los días, puede que se trate de una enfermedad o un accidente que lo limite o aleje de su actividad generadora de ingreso. Situación que se agudiza si se trata de un profesional independiente. Estas situaciones lo hacen pensar y lo llevan revisar su situación frente a estos riesgos y como cubrirlos.

Existen los seguros de incapacidad que le entregan una renta, durante el tiempo que la haya contratado.

Tener un seguro de incapacidad significa que una compañía aseguradora, con la que Usted tiene un contrato, se compromete a pagar la suma de dinero que usted haya asegurado en el caso que sufra de una enfermedad o un accidente. La aseguradora le  proporcionará al titular de la póliza los fondos que ayudarán a
cumplir con los compromisos financieros asumidos, como el pago de la cuota del crédito de vivienda, o un pago del vehículo, las mensualidades del colegio o universidad, o la simple tranquilidad de recibir el dinero necesario para atender los gastos básicos mensuales de una familia, mientras que usted pueda asumir nuevamente su actividad profesional. 

Nadie espera que ocurra una discapacidad, pero cuando sucede el tomador del seguro esta cubierto. El seguro de incapacidad individual puede ser un colchón financiero para proporcionar estabilidad durante un tiempo inestable.

Al momento de solicitar este seguro es común que los suscriptores informen a la aseguradora cualquier dolencia médica o pre-existencia. Estas dolencias médicas no descartan la posibilidad de ser asegurado, sin embargo pueden limitar la cantidad que se recibe en caso de una nueva enfermedad o lesión si está relacionado con la dolencia previa. Asegúrese de proporcionar toda la información relevante a la hora de solicitar una cotización.

En la mayoría de los casos, la persona que está buscando esta cobertura lo hace por el bienestar de su familia y están tratando de obtener una seguridad financiera para los seres queridos. 

Más de una cuarta parte de las personas mayores de veinte años pueden sufrir enfermedades y quedar discapacitados en algún momento de sus vidas.

La cuestión vital es si el individuo está preparado para la posibilidad de tener una discapacidad a largo plazo.

En la mayoría de los casos la respuesta es no. Solicitar una cotización del seguro de invalidez puede ser el primer paso para cambiar la respuesta a un sí.

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